Transparencia

Un sitio que clasifica la línea editorial de otros medios está obligado a exponer la suya. Aquí está de dónde sale el dinero, qué hacemos con los datos, qué sabemos hacer y qué no.

Para qué existe DobleFoco

Cuando un hecho importa, distintos medios lo cuentan distinto: cambian el titular, el ángulo, a quién citan y qué omiten. Casi nadie tiene tiempo de abrir siete periódicos para notarlo. DobleFoco reúne esa cobertura en un mismo lugar y la muestra junta.

El producto no es decirle a nadie qué pensar. Es enseñar quién está contando un hecho, quién no lo está contando, y con qué palabras. La ausencia de cobertura es información: cuando ningún medio de un sector publicó sobre algo, lo decimos en lugar de rellenar el hueco.

Hoy leemos los canales públicos de 71 medios. Los titulares se citan literales y siempre con enlace al original. Nunca los reescribimos, ni siquiera para "neutralizarlos": editar la frase de otro y publicarla con su firma no es neutralizar.

Declaración contra la posverdad

La manipulación informativa rara vez consiste en mentir. Casi siempre consiste en elegir: qué se cuenta, qué se calla, qué palabra se usa y a quién se le da el micrófono. Por eso una plataforma que quiera enfrentarla no puede limitarse a desmentir; tiene que hacer visible la elección.

  1. No publicamos nada que no podamos verificar contra su fuente. Ni un titular, ni una cita, ni una cifra. Cuando falta un dato, se declara que falta. Un hueco visible es honesto; uno rellenado con texto verosímil es una falsificación, por bienintencionada que sea.
  2. No corregimos las palabras de nadie. Medimos la carga emocional de un titular y la anotamos aparte. El titular se muestra tal y como lo escribió su redacción, con enlace para comprobarlo.
  3. No fingimos precisión que no tenemos. Si una historia no reúne fuentes suficientes para afirmar que existe un punto ciego, decimos que no hay datos suficientes. Un porcentaje inventado sobre cuatro fuentes no es un análisis: es ruido con aspecto de hallazgo.
  4. Nuestras clasificaciones son discutibles y las publicamos como tales. Clasificar la línea editorial de un medio real es la afirmación más fuerte que hace este sitio. Cada valor lleva su justificación escrita al lado, para que se pueda rebatir con argumentos.
  5. Cuando nos equivoquemos, lo corregimos a la vista. Sin borrar el error. El registro de lo que estuvo mal es parte de la credibilidad, no una mancha que se limpia.

Nada de esto exige que usted nos crea. Exige que pueda comprobarlo, que es distinto y mucho mejor.